¡Qué tal, mi gente de El Ring del Honor!
Arrancamos este análisis de lo que nos dejó el show de WWE NXT este pasado 28 de julio de 2026. Tuvimos de todo en el Performance Center de Orlando: regresos inesperados, debuts que prometen dar muchísimo de qué hablar, defensas titulares al límite y un caos tremendo en la zona estelar que nos deja con la sangre en el ojo de cara a lo que se viene.
La noche arrancó por todo lo alto con el regreso de nada más y nada menos que Grayson Waller. El australiano pisó el ring de NXT con esa actitud sobrada que ya conocemos y se despachó una promo cargadita de veneno, tirándole duro a toda la división masculina. Waller vino a decir que sin él esto era un descontrol aburrido y dejó clarísimo que su gran meta es ir por el Campeonato de NXT.
¡Vaya forma de calentar la pista desde el primer minuto! Ya entrando en acción sobre la lona, la división femenina nos regaló un duelo parejísimo entre Lizzy Rain e Izzi Dame.
Las dos se dieron con todo, pero esto no se define a veces solo con fuerza, sino con maña. La lucha estuvo marcada por interferencias afuera del cuadrilátero, y al final, la ayuda de Shawn Spears fue determinante para que Lizzy Rain sacara las garras y se llevara una victoria de oro en su cuenta personal.
Siguiendo con la acción individual, tuvimos a Shiloh Hill viéndose las caras con Tristan Angels. Fue un combate dinámico donde Hill demostró que viene pisando fuerte, imponiendo sus condiciones y llevándose el triunfo para seguir escalando posiciones en la marca amarilla. Este muchacho está buscando su lugar bajo los focos principales y cada semana da pasos firmes.
En la división de parejas, la cosa ardió cuando los muchachos de BirthRight, formados por Channing "Stacks" Lorenzo y Uriah Connors, se midieron ante OTM, con Bronco Nima y Lucien Price. Fue una batalla campal de poder a poder, un choque de trenes donde BirthRight supo sufrir y aprovechar el momento clave para doblegar a OTM y reforzar su candidatura titular en la división tag team.
Además, la noche nos guardaba un momento muy comentado: la primera aparición y promo de Cruz Montana, a quien muchos recordarán de su etapa anterior como Mike Santana, marcando el inicio de un camino que promete sacudir los cimientos de la empresa.Y para cerrar la velada con broche de oro, nos fuimos al plato fuerte: el combate titular por el Campeonato Norteamericano de NXT.
Myles Borne puso el cinturón en juego frente a Kam Hendrix en una lucha durísima, de esas que te dejan al borde de la butaca. Borne sacó la casta, defendió con éxito su presea y, por si fuera poco, aseguró junto a Tavion Heights una futura oportunidad titular por los Campeonatos por Parejas.
Pero claro, la fiesta duró poco, porque apenas sonó la campana final, Vanity Project apareció de la nada para tundir a golpes tanto a Borne como a Heights, dejándonos una rivalidad calientesísima y un cierre caótico que nos obliga a sintonizar el próximo programa sin falta.
Esto fue todo por hoy en el repaso de NXT. No se olviden de suscribirse, dejar su opinión en los comentarios y nos vemos en la próxima edición aquí, en El Ring del Honor. ¡Un abrazo y hasta la próxima!


