Aquí tienen su ración semanal de lo que pasó en el Performance Center.
Bienvenidos a una nueva edición de El Ring del Honor, donde desgranamos todo lo que nos dejó este episodio de NXT tras The Great American Bash. Agárrense, que hubo tela que cortar.
Kendal Grey, la nueva campeona, abrió el show con el cinturón al hombro y los fans de Orlando coreando que se lo merece.
Se sinceró bastante, contando lo tímida que es y cómo la presión que ella misma se pone es más fuerte que cualquier otra cosa. Dejó claro que igual no es la típica campeona que se pasa horas en maquillaje o que viste de gala, pero cuando suena la campana, es otro cantar. Se siente en su salsa bajo presión y avisó a toda la división: si este título es una diana, que vengan todas, porque se va a lucir.
La celebración fue interrumpida por Wren Sinclair, que le trajo un pastel de dos pisos para festejar que ambas salieron triunfantes el domingo. Todo muy bonito hasta que Kelani Jordan apareció para aguarles la fiesta, exigiendo su oportunidad por el título. La cosa se puso tensa y terminó como el rosario de la aurora: Tatum Paxley atacó a Kelani por la espalda y se fueron a las manos hasta backstage, mientras Wren y Kendal se ponían ciegas a pastel. Lo que es la vida en NXT.
En cuanto a la acción en el ring, The Vanity Project demostraron por qué siguen siendo los reyes de la división por parejas. Ricky Smokes y Brad Baylor supieron sufrir ante los mexicanos El Hijo del Dr. Wagner Jr. y Galeno.
Fue un combate muy dinámico, con los retadores combinándose de lujo, pero al final la astucia de los campeones y la ayuda desde el ringside fueron determinantes para que los de The Vanity Project retuvieran tras aplicar su finisher combinado.
Por otra parte, Mason Rook y Jackson Drake se dieron un auténtico choque de trenes. Fue una pelea física, rápida y con mucha intensidad. Rook dominó gran parte con su fuerza bruta y esos chops que retumban en toda la arena, pero Jackson Drake, ayudado por sus secuaces en ringside, supo aprovechar una distracción final. Myka Lockwood fue clave al sujetar la pierna de Rook en el momento justo del conteo, dándole la victoria a Drake. La rabia de Rook al final, repartiendo estopa a Smokes y Baylor, nos deja claro que esto no se ha quedado así.
El General Manager Robert Stone tuvo una noche movidita. Además de lidiar con las peticiones de medio vestuario por una oportunidad titular, tuvo que apagar fuegos.
Programó una lucha a cuatro bandas para definir a los próximos retadores por parejas, involucrando a BirthRight, OTM, DarkState y el equipo de Sean Legacy con Dorian Van Dux.
Para cerrar, la tensión entre EK Prosper y Keanu Carver estalló.
Tras el ataque previo en backstage, ambos se vieron las caras en el ring. Carver empezó con agresividad, buscando castigar a un Prosper que, pese a todo, mantuvo la compostura.
Esto es todo por ahora. Sigan atentos, porque en NXT cada semana el panorama cambia y ya saben que aquí no se guarda nada.
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