Bienvenidos a todos los seguidores de El Ring del Honor y de este espacio apasionante de la lucha libre. Arrancamos con la crónica de lo que nos dejó la emisión de WWE NXT este miércoles por la mañana, analizando cada detalle de lo vivido en el Performance Center de Orlando.
Tuvimos batallas titulares, combates que sacaron chispas y tensiones que ya apuntan directamente al próximo gran evento.La acción arrancó fuerte en la división femenina con un duelo por equipos que puso el listón muy alto.
Por un lado vimos la alianza de Jaida Parker y Thea Hail haciendo frente al equipo compuesto por Karmen Petrovic y Nikkita Lyons, quienes contaban con la presencia experimentada de Natalya en su esquina.
Desde el sonido de la campana inicial, la intensidad se adueñó del cuadrilátero con intercambios rápidos y llaves a ras de lona.
Vimos a Lyons intentando desgastar a Thea Hail con castigos al brazo y rendiciones, pero la resistencia de Hail fue clave.
El caos se desató cuando las interferencias comenzaron en ringside, destacando las intervenciones de Natalya.
Sin embargo, en los momentos finales, el talento individual y la coordinación sacaron la casta: Parker conectó su característico Hip Attack y, con el relevo hecho, Thea Hail se lanzó desde lo más alto del esquinero con un preciso senton sobre Lyons para llevarse la cuenta de tres y la victoria para su equipo.
Lo interesante vino después, cuando la frustración hizo de las suyas y los ataques posteriores calentaron aún más el panorama de la división.
Pasando a los vestidores y segmentos hablados, la tensión subió de tono cuando Tony D'Angelo hizo su aparición para encarar a la situación titular, viéndose interrumpido por un Grayson Waller que reclamaba su oportunidad por máxima presea de la marca. La cosa no quedó ahí, ya que se sumó más leña al fuego y el panorama titular se puso al rojo vivo de cara a lo que se viene.
En la órbita de los campeonatos cortos y de velocidad, tuvimos un auténtico duelo de poder a poder por el Campeonato Speed Femenino. Wren Sinclair defendía su presea frente a una poderosa Zaria.
Ambas competidoras salieron a dejar el pellejo sabiendo lo que estaba en juego, no solo el cinturón, sino la inmensa posibilidad de obtener una oportunidad titular contra la campeona norteamericana en turno.
El combate fue una auténtica guerra de desgaste donde el cronómetro jugó un papel fundamental, obligando a un cierre frenético que culminó en un empate por límite de tiempo, dejando en el aire la supremacía absoluta entre ambas guerreras. Pero la gloria máxima de la noche en cuanto a títulos se refiere llegó con la división de parejas.
Vanity Project, con Brad Baylor y Ricky Smokes defendiendo los Campeonatos en Parejas de NXT, se vio las caras ante un retador de mucho peso: la dupla formada por el monarca Norteamericano Myles Borne y Tavion Heights. Borne y Heights venían con la moral por los nubes tras cumplir sus acuerdos previos en backstage.
Arriba del ring demostraron una sincronización impecable, combinando la fuerza bruta con una técnica depurada que descolocó a los campeones defensores.
A pesar de los intentos sucios y las distracciones características de Baylor y Smokes, la determinación de los retadores pudo más; con una ejecución perfecta en los compases finales, lograron doblegar a la pareja monarca para consagrarse como los nuevos campeones en parejas de NXT, desatando la euforia y dejando claro que Borne ahora carga con doble oro en su cintura.
Para cerrar la velada, el plato fuerte estuvo reservado con un combate bajo una estipulación extrema: un NXT Underground Match con el Campeonato Femenino de NXT en juego. Kendal Grey ponía su corona en juego frente a una Lola Vice hambrienta de revancha y de recuperar la cima que alguna vez le perteneció.
Sin árbitros tradicionales y con la tensión propia de una pelea callejera de artes marciales mixtas y puro contacto, ambas competidoras se dieron con todo dentro y fuera de la lona del Performance Center.
Vice demostró por qué se ganó a pulso esta oportunidad titular, castigando con dureza a la campeona, pero Grey supo responder con la resiliencia que la caracteriza, aguantando los embates más severos de su rival.
Al final, la rudeza y la estrategia bajo las reglas de la estipulación pesaron en la balanza, permitiendo a Kendal Grey retener su campeonato en una batalla brutal que marcó un antes y un después en la rivalidad, mientras que para Lola Vice significó una despedida amarga y un cierre de etapa en la marca.
Así se vivió otra jornada llena de emociones en este camino rumbo a los próximos especiales de NXT.
Sigue conectado a El Ring del Honor para no perderte ni un solo detalle de lo que pasa en el cuadrilátero más emocionante del mundo de la lucha libre.
Tuvimos batallas titulares, combates que sacaron chispas y tensiones que ya apuntan directamente al próximo gran evento.La acción arrancó fuerte en la división femenina con un duelo por equipos que puso el listón muy alto.
Por un lado vimos la alianza de Jaida Parker y Thea Hail haciendo frente al equipo compuesto por Karmen Petrovic y Nikkita Lyons, quienes contaban con la presencia experimentada de Natalya en su esquina.
Desde el sonido de la campana inicial, la intensidad se adueñó del cuadrilátero con intercambios rápidos y llaves a ras de lona.
Vimos a Lyons intentando desgastar a Thea Hail con castigos al brazo y rendiciones, pero la resistencia de Hail fue clave.
El caos se desató cuando las interferencias comenzaron en ringside, destacando las intervenciones de Natalya.
Sin embargo, en los momentos finales, el talento individual y la coordinación sacaron la casta: Parker conectó su característico Hip Attack y, con el relevo hecho, Thea Hail se lanzó desde lo más alto del esquinero con un preciso senton sobre Lyons para llevarse la cuenta de tres y la victoria para su equipo.
Lo interesante vino después, cuando la frustración hizo de las suyas y los ataques posteriores calentaron aún más el panorama de la división.
Pasando a los vestidores y segmentos hablados, la tensión subió de tono cuando Tony D'Angelo hizo su aparición para encarar a la situación titular, viéndose interrumpido por un Grayson Waller que reclamaba su oportunidad por máxima presea de la marca. La cosa no quedó ahí, ya que se sumó más leña al fuego y el panorama titular se puso al rojo vivo de cara a lo que se viene.
En la órbita de los campeonatos cortos y de velocidad, tuvimos un auténtico duelo de poder a poder por el Campeonato Speed Femenino. Wren Sinclair defendía su presea frente a una poderosa Zaria.
Ambas competidoras salieron a dejar el pellejo sabiendo lo que estaba en juego, no solo el cinturón, sino la inmensa posibilidad de obtener una oportunidad titular contra la campeona norteamericana en turno.
El combate fue una auténtica guerra de desgaste donde el cronómetro jugó un papel fundamental, obligando a un cierre frenético que culminó en un empate por límite de tiempo, dejando en el aire la supremacía absoluta entre ambas guerreras. Pero la gloria máxima de la noche en cuanto a títulos se refiere llegó con la división de parejas.
Vanity Project, con Brad Baylor y Ricky Smokes defendiendo los Campeonatos en Parejas de NXT, se vio las caras ante un retador de mucho peso: la dupla formada por el monarca Norteamericano Myles Borne y Tavion Heights. Borne y Heights venían con la moral por los nubes tras cumplir sus acuerdos previos en backstage.
Arriba del ring demostraron una sincronización impecable, combinando la fuerza bruta con una técnica depurada que descolocó a los campeones defensores.
A pesar de los intentos sucios y las distracciones características de Baylor y Smokes, la determinación de los retadores pudo más; con una ejecución perfecta en los compases finales, lograron doblegar a la pareja monarca para consagrarse como los nuevos campeones en parejas de NXT, desatando la euforia y dejando claro que Borne ahora carga con doble oro en su cintura.
Para cerrar la velada, el plato fuerte estuvo reservado con un combate bajo una estipulación extrema: un NXT Underground Match con el Campeonato Femenino de NXT en juego. Kendal Grey ponía su corona en juego frente a una Lola Vice hambrienta de revancha y de recuperar la cima que alguna vez le perteneció.
Sin árbitros tradicionales y con la tensión propia de una pelea callejera de artes marciales mixtas y puro contacto, ambas competidoras se dieron con todo dentro y fuera de la lona del Performance Center.
Vice demostró por qué se ganó a pulso esta oportunidad titular, castigando con dureza a la campeona, pero Grey supo responder con la resiliencia que la caracteriza, aguantando los embates más severos de su rival.
Al final, la rudeza y la estrategia bajo las reglas de la estipulación pesaron en la balanza, permitiendo a Kendal Grey retener su campeonato en una batalla brutal que marcó un antes y un después en la rivalidad, mientras que para Lola Vice significó una despedida amarga y un cierre de etapa en la marca.
Así se vivió otra jornada llena de emociones en este camino rumbo a los próximos especiales de NXT.
Sigue conectado a El Ring del Honor para no perderte ni un solo detalle de lo que pasa en el cuadrilátero más emocionante del mundo de la lucha libre.
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