Bienvenidos amigos de El Ring del Honor a este repaso matutino de lo que nos dejó la segunda noche de WWE SummerSlam 2026 desde Minneapolis. Qué manera de cerrar el evento más grande del verano, de verdad que la cartelera estuvo cargada de emociones y sorpresas que todavía nos tienen con la boca abierta.
La función arrancó con todo gracias a Nick Aldis, el Gerente General de SmackDown, quien decidió mover el tablero y transformar la lucha de retadores original entre Sami Zayn y Finn Bálor en una tremenda amenaza de cuatro esquinas añadiendo a Gunther y, para sorpresa de absolutamente todo el universo de la WWE, al hombre que llevaba diecisiete meses fuera de acción: Kevin Owens. La gente se caía de las gradas cuando vio aparecer al canadiense con esa agresividad característica. Al final, tras una batalla campal, Owens conectó un tremendo Stunner sobre su viejo conocido Sami Zayn para llevarse la victoria y asegurar una oportunidad titular directa contra el Campeón Indiscutido, CM Punk. Qué forma de regresar a la escena estelar.
Pasando a la acción titular femenil, tuvimos una salvaje lucha de escaleras por el Campeonato Mundial Femenil Interino de la WWE. Jade Cargill, Charlotte Flair, Tiffany Stratton y Lash Legend se dieron con todo lo que encontraron, utilizando las estructuras metálicas como armas contundentes. Sin embargo, el colmillo largo y torcido de Chelsea Green salió a relucir en el momento exacto; aprovechó el caos, escaló con sigilo y descolgó el cinturón para consagrarse como la nueva monarca en una auténtica ratonera.
Los campeonatos secundarios también sufrieron modificaciones importantes. Por un lado, Baron Corbin dio la campanada de la noche al superar a Trick Williams para convertirse en el nuevo Campeón de los Estados Unidos. Y en otra esquina del panorama, Chad Gable logró doblegar al mexicano Penta en un auténtico clinic de llaveo e intercambio a ras de lona, arrebatándole el Campeonato Intercontinental en un resultado que dejó a muchos con el ojo cuadrado. Además, en otra de las luchas peculiares de la noche, Danhausen logró imponerse a Dirty Dominik Mysterio.
Pero hablemos de lo que paralizó al planeta entero en el evento estelar de la noche. Roman Reigns y Seth Rollins se vieron las caras una vez más en una rivalidad histórica, disputando el Campeonato Mundial Pesado. Fue una guerra sin cuartel que superó los treinta y tres minutos de duración, catalogada de inmediato como una auténtica candidata a lucha del año. El combate revivió los momentos más oscuros y gloriosos de su pasado compartido, incluyendo brutales bombazos al estilo The Shield que hicieron añicos la mesa de comentaristas.
El drama alcanzó niveles insospechados cuando el árbitro quedó noqueado en la lona. En ese instante de confusión, Rollins intentó repetir la historia y aplicar su icónica traición utilizando una silla metálica, tal como lo hizo hace años. No obstante, el Jefe Tribal leyó perfectamente las intenciones, rechazó el ataque y respondió con una furia implacable aplicando tres lanzas consecutivas que le permitieron asegurar la cuenta de tres y retener el Campeonato Mundial Pesado. Un cierre de antología para una noche redonda en el U.S. Bank Stadium.
No olviden suscribirse a El Ring del Honor, dejar su buen comentario y compartir este análisis con toda la comunidad apasionada de la lucha libre. Nos escuchamos en la próxima entrega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario