Qué manera de pasar la madrugada aquí en el Toyota Arena de Ontario, California.
El ambiente está que arde desde el primer minuto y el eco de los abucheos y vítores en directo por Netflix todavía me resuena en la cabeza.
Los focos queman, la grada ruge y el asfalto de la gira no da tregua. ¡Menuda velada hemos vivido!
Arranque caliente: Sami Zayn, el descontrol y Nick Aldis al rescate:
La noche arrancó con Sami Zayn Johnny Gargano y Candice LeRae pisando el acelerador y llevándose una sonora pitada del público. Sami, con ese aire de suficiencia que se gasta últimamente, filosofaba sobre si el campeonato hace al hombre mientras se autoproclamaba el superviviente definitivo.
Pero claro, aquí las faltas de respeto se pagan caras: Rey Fenix apareció de la nada para frenarle los pies por meterse con su gente, y por si fuera poco, Trick Williams irrumpió dejando claro que él no ha venido a sobrevivir, sino a destrozar récords.
Entre empujones, golpes y la tensión cortándose con cuchillo, apareció Nick Aldis para poner orden y plantar sobre la mesa un plato fuerte para la noche: un combate por parejas explosivo.
Chelsea Green retiene el oro entre el caos titular:
El Campeonato de Mujeres de WWE estuvo en juego con una Chelsea Green defendiendo con uñas y dientes ante una incansable Roxanne Perez. Hubo llaves al límite, golpes directos al brazo dañado de la campeona y una interferencia de Raquel Rodriguez que casi le cuesta la presea a Chelsea.
Pero cuando la locura parecía desatarse con la llegada de IYO SKY para limpiar la casa y la irrupción estelar de Tiffany Stratton buscando un posible canjeo con el maletín de Money in the Bank, la propia Chelsea sacó fuerzas de flaqueza para conectar un definitivo Unprettier y retener el título.
¡Y de ahí, directas al parking a celebrar con martinis!
Violencia sin censura: La Street Fight entre Giulia y Blake Monroe:
Lo de Giulia y Blake Monroe en su Street Fight fue una auténtica carnicería sobre el asfalto y las gradas.
No se guardaron absolutamente nada: palos de kendo, sillas de metal amontonadas, golpes contra paredes, un espejo hecho trizas en backstage y hasta un extintor de incendios que dejó a la italojaponesa tocada. Al final, en los instantes de pura supervivencia, Monroe aprovechó la situación para aplicar un brutal Beauty Shot sobre una pila de sillas y llevarse una victoria por todo lo alto.
El pabellón todavía está intentando asimilar semejante paliza.
Cara a cara de altura: Randy Orton y Cody Rhodes rumbo a Crown Jewel:
«The Viper» Randy Orton hizo estallar el estadio con una ovación ensordecedora para dirigirse directamente a Cody Rhodes.
Entre elogios ácidos y tensión psicológica, le reconoció el mérito de haber pateado cabezas, pero la cosa no se quedó en palabras. «The American Nightmare» apareció de inmediato dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.
Ante la negativa inicial de Orton, Nick Aldis intervino para oficializar el choque definitivo en Crown Jewel, y con una estipulación que nos hizo saltar de la silla a todos los presentes: ¡un Last Man Standing Match!
Cierre de infarto y cuentas pendientes:
La acción continuó sin respiro con defensas titulares en la división por parejas y un evento estelar de auténtico infarto donde Trick Williams, Rey Fenix y Penta midieron fuerzas contra Sami Zayn, Johnny Gargano y Ricky Saints. La tensión en backstage sigue desbordada y el camino hacia el próximo PLE pinta salvaje.
¡Nos vemos en el próximo show, amigos del ring! Esto no para.
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